Archive for the Invierno Category

Un abrazo desde lejos

Posted in Invierno, Lágrimas, Realidad, Soledad with tags , , , , , on 31000000Sábado592008 5, 2007 by Horas

Hace varios días que cayó el invierno muy fuerte. Para pasar en frío me preparé una taza de té de hoja. El hervidor eléctrico calentó el agua en un minuto, saqué una taza del mueble y una cuchara pequeña. En un jarro mezcle agua hirviendo y las hojas de té, lo vertí en mi taza y dos cucharaditas de azúcar. Lo acerqué a mis labios y entre el vapor recordé a mi abuelita en su casa tibia, colocando la tetera al fuego de la cocina y sirviendo el té.
María, mi abuela, era una señora bajita, su espalda algo encorvada, su cabeza rubia y cabello escaso, sus manitos arrugadas y sus piernas tan delgadas como sus huesos. Ella siempre hacia ese té y a mi me encantaba, sobre todo cuando hacía pan amasado. La cocina se perfumaba con el té humeando dentro de una taza, el pan recién salido del horno y la mantequilla derritiendose entre la miga.
María Elena hoy hubiese cumplido 75 años si esa enfermedad no la hubiese consumido hace 6.
María tiene 13 nietos, y conoció a 11 de ellos.
María tuvo 5 hijos, pero uno falleció luego de nacer.
María fue huerfana desde los 7 años y vivió toda su infancia y adolescencia en un convento.
María era mi abuelita y nunca la abracé y me arrepiento tanto.
A María aun la quiero y yo sé que ella a mí aunque nunca me lo dijo.

De charco en charco

Posted in Invierno with tags , , , , , , , on 1000000Jueves282008 5, 2007 by Horas

Saltaba karina de charco en charco, de charco en charco sus botas de goma.
Carita de ángel, cabellos oscuros, karina saltaba y Mariana la miraba.

– ¿Pod qué lleve mamá?
– Por que La Tierra gira y el agua del mar se cae.
– Aaaahh, pod eso cayó un pescado.

Saltaba de charco en charco un pez morado de asficcia, de charco en charco saltaba moribundo.

Karina y Mariana dentro del hogar, Karina se baña y juega con la espuma, Mariana la mira y se ríen juntas.

-Mamá, pod qué se adugan los dedos con el agua.
-Porque te estás convirtiendo en pez.

Mariana va en busca de la toalla de la hija. Vuelve y Karina no está.

Saltaba Karina de charco en charco, de charco en charco su cola escamosa.
Carita morada, ojos abiertos, Karina saltaba moribunda.

 

Quieren tarde gris

Posted in Día a día, Descanso, Fin, Invierno, Libertad on 30000000Lunes372007 5, 2007 by Horas

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Se acabó la juerga y la cama hasta el medio día
Se acabaron las escapadas a tu casa por las tardes
Se terminaron las películas que pasan por la TV

Sí, comienza el frío de la mañana a las 6.30 am
El bus que no para y el chofer insolente
Se acabaron las vacaciones en tus labios

Tengo una mano congelada y la otra tibia
Necesito mi café espumoso con vainilla
El cielo está nublado y no se escuchan los pájaros
una que otra gaviota, el mar está muy cerca
Me rodea el océano, el río y la laguna… Qué frío!!

Aquellas tardes en el cine, la comida chatarra, las siestas en tu cama
Sí lo sé… se acabaron

Que corra, que corra el tiempo… así es mejor
Que pasen los años y me entreguen ese título por fin
Nunca más el bus que no para y el chofer insolente
otro techo, otra cama, otra vida… sí eso quiero

Brrrr!! que frío hace aquí…

Nunca hubo invierno

Posted in Cuerpo, Hielo, Invierno, Lágrimas, Sensaciones, Soledad on 8000000Domingo292007 5, 2007 by Horas

 

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Mis mejillas amanecen frías, a mi lado ya no estas
se apaga el despertador
mi cuerpo se desnuda a través del aire invernal
la ducha, el agua tibia, el vapor, las fragancias
mi piel y sus muchas pieles de colores sintéticos
desayuno, leche blanca escurre dulce entre mis labios
afuera el viento polar penetra poro a poro
el sol congelado
millones de diamantes sobre la hierba, los coches y las flores
todos estan cristalizados por un invierno que nos quiere asesinar
el vapor desde mis pulmones
las manos en los bolsillos
los labios partidos
y el bus que nunca pasa
 
Ya no estas y de nada valen las lágrimas
despierto y jamás volveré a hacerlo cuando tus ojos me miraban silenciosos
Así, sin besos ni el café que sabe exquisito en la cama, en la cocina o en la ducha
No quiero vivir de los restos
vivir de las sobras de las sobras de tus segundos perdidos
De nada valen las lágrimas que derramé sobre la hierba, los coches y las flores
pues tu las congelaste con tu silencio frío.